CULTURA DE CORAJE

Cuando el tema del coraje surge, raramente se refiere a situaciones en el trabajo. Pero como líder, el coraje es una de las cualidades más importantes. Se espera de nosotros que nos responsabilicemos de los objetivos que establecemos para nuestros empleados. Tenemos que tomar decisiones difíciles día a día, gestionar conflictos y tratar temas sensibles.

Si nuestros miedos son los que nos dirijen, no podemos ser buenos líderes

Sin embargo, no podemos vivir sin miedo, porque el miedo es una reacción natural ante una amenaza o cuando nos encontramos ante una situación inesperada o nos vemos obligados a tomar riesgos.

El coraje es una asunción consciente de riesgos y responsabilidades, y como líderes, nuestro coraje es puesto a prueba frecuentemente.

ESTABLECER OBJETIVOS o comunicar las expectativas recibidas de la organización a nuestros colaboradores puede ser un reto sobre todo porque también representa una especie de elección: somos los representantes de nuestro porpio equipo o de la compañía. Si no expresamos con auténtica convicción la posibilidad de alcanzar lcumplir con las expectativas, si los miembros del equipo no sienten nuestra dedicación y motivación , entonces debilitamos su entusuasmo y hacemos que la consecución de los objetivos se convierta en algo prácticamente imposible.

DAR FEEDBACK, de forma honesta y directa no es una tarea fácil, porque no conocemos cómo será la reacción de la otra persona. Cómo será de hostil o recepctivo el colaborador, si permanecerá abierto o estará a la defensiva. Muchas veces, por temor a la reacción, preferimos no decir lo que pensamos, privando así a nuestro colaborador de conocer nuestra opinión y brindando la oportunidad de cambiar.

Muchas personas dicen que no tienen CONFLICTOS. Es difícil imaginar un equipo donde no haya diferencias en opiniones, valores o problemas de comunicación. Como dice un amigo médico nuestro: “Las personas sanas no existen, sólo pacientes mal investigados”. No hay cosas más dañinas que los grandes conflictos bajo la alfombra, manteniendo una falsa harmonía, ya que de esta forma se crea un ambiente tóxico persistente para todos los involucrados.

Aplazar DECISIONES crea incertidumbre. Además, daña gravemente la aceptación del líder, al crear una impresión vaga e indefinida en la gente que lo rodea. Una de las razones más comunes de la procastinación es que sentimos que no hemos considerado todos los aspectos y que la decisión afectará negativamente a una persona o un grupo. Cada decisión es una elección, que tiene ganadores y a menudo también perdedores. Aplazar una decisión no resuelve nada, sólo profundiza los problemas. Una decisión suficientemente buena es mejor que ninguna decisión.

Como líderes, no sólo tenemos que convertirnos en modelos de responsabilidad y asumir riesgos, sino que también es nuestra responsabilidad construir la CULTURA DE CORAJE a nuestro alrededor. Establecer una forma de operar como organización, basada en la confianza y los valores comunes compartidos por la comunidad, es responsabilidad de todos.

Uno de los cuatro pilares es la rendición de cuentas (“accountability”), lo que significa que todos están asumiendo la responsabilidad de los objetivos y los planes, y no sólo los “adopta”.

El propósito de los conflictos saludables es encontrar una solución o método mejor, más simple o más eficiente; por ello, articulamos nuestra crítica sobre los demás, ponemos de manifiesto nuestro desacuerdo, pero no hacemos referencia a la personalidad de la persona y el objetivo nunca es encontrar un chivo expiatorio.

No hay desarrollo sin la proactividad o iniciativas de nuestros colaboradores. No podemos dejar sin más que estas actividades sucedan, si no que debemos apoyarlas. Es una señal de advertencia, el hecho de que no surjan ideas y sugerencias en nuestro entorno. Tal vez somos nosotros los que lo estamos impidiendo.

Un buen clima es un requisito básico en el trabajo también. Es un enfoque equivocado que el humor o las bromas son inapropiadas en un lugar de trabajo. Hay una gran necesidad de relajar la atmósfera, de construir buenas relaciones humanas, porque ofrece un entorno inspirador del que tomos queremos formar parte, al que llegamos todos los días animados.

Un manager debe definir objetivos atractivos, que no deben mezclarse con los KPIs. ¿Por qué trabajamos? ¿Qué queremos ofrecer a nuestros clientes? ¿Qué queremos crear juntos? Estas son las preguntas que debemos plantearnos con cierta frecuencia.

¿Vale la pena ser valiente? Miles de personas ancianas y experimentadas no pueden estar equivocados: una vida valiente es una vida mejor y más feliz.

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